De Lo Profundo

Recibe, desempaca, ama

Como madres por la vía de la adopción, ¿hemos preparado nuestro corazón a ser compasivo para recibir a nuestros hijos con su pesado equipaje de heridas, ayudarles a desempacarlo y amarles? Hace poco tiempo un autor escribió: “…Un corazón compasivo tiene su origen en la voluntad de tener empatía con quienes han sido heridos.” Empatía. Compasión. La siguiente entrada de blog es una reflexión para las madres que adoptan, preparándose para reflejar un corazón compasivo.

Para poder viajar en avión, necesitas registrar el equipaje que llevas contigo durante el vuelo. Según las aerolíneas, existen unos cargos aplicados al equipaje por vuelo de ida. De ser necesario, se aplicará un cargo adicional por exceso de peso y otro cargo adicional por exceso de tamaño del equipaje. Algunas personas pagan el precio por maleta aunque excedan el peso porque quieren llevar muchas cosas mientras que otras personas viajan liviano. En el caso de nuestros hijos, ellos no quieren cargar con un pesado equipaje de heridas pero no tienen alternativa. El precio: sumergirse en una profunda tristeza. Aunque las bienvenidas suelen ser llenas de sorpresas y emoción, nuestras hijas llegaron cansadas del vuelo. Entre sus pertenencias llevaban alguna muda de ropa, uno que otro juguete, y algo muy pesado: sus heridas.

Te quiero contar un extracto de la historia de Moisés registrada en el libro de Éxodo. El Señor le habló con disgusto acerca del comportamiento de su pueblo. Ellos cometieron un gran pecado haciéndose un dios de oro. ¿No crees que este evento le causo gran dolor a Moisés, después de todo lo que vivió junto al pueblo de Dios al salir de Egipto? Moisés suplicó ante el Señor su Dios para que Él tuviese misericordia (Éx. 32:11). Pero al descender con las dos tablas del testimonio que eran obra de Dios  y tan pronto como Moisés se acercó al campamento, vio el becerro y las danzas; y se encendió su ira, arrojando las tablas de sus manos las cuales hizo pedazos (vs. 15-20). Pasado el día, Moisés subió al monte a pedir perdón por los pecados del pueblo y “…el Señor descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del Señor. Entonces pasó el Señor por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad. 

En esta historia, Dios le dijo a Moisés una notable revelación de unos de sus atributos comunicables: Dios compasivo y clemente. ¡Es la propia revelación de Sí mismo! El salmista utiliza la misma palabra compasivo en el Salmo 86:15, un salmo de súplica y confianza. Matthew Henry en su comentario acerca de esta palabra dice que Dios “está listo para perdonar al pecador, y para aliviar a los necesitados”.  Voy a utilizar la expresión “aliviar a los necesitados” como un llamado dirigido a las madres adoptivas que, al prepararse para a recibir a sus hijos, están dispuestas a guiarlos a Aquel que perdona sus pecados.

1. Compasivas y listas para recibir. Nuestros hijos llegan vulnerables ya que han estado cargando sus heridas de un lugar a otro buscando alivio. Dios compasivo y clemente recibió a Moisés, quién estaba necesitado de perdón y alivio. Jesús, compasivo y clemente se fue a enseñar y predicar a multitudes en las ciudades de sus discípulos*, viendo la necesidad de perdón y alivio dijo*: “venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar“. La palabra “venid” utilizada en este pasaje es deute que significa “seguir”; es un mandato, él dijo “sígueme”. Cuando recibí a mis hijas no fue simplemente que llegaron de un lugar a otro, sino una invitación a seguirme como yo sigo a Jesús. Mamá, si has conocido a Cristo, su Espíritu Santo se manifiesta en ti mostrando el fruto del espíritu llamado mansedumbre*. Seamos madres piadosas, compasivas y listas para recibir a nuestros hijos.

2. Compasivas y listas para ayudarles a desempacar: Cuando Moisés subió al monte Sinaí, y después de haber labrado las nuevas tablas de la ley, el Señor descendió en la nube y estuvo allí con él (Éx. 34:5). Al decir que el Señor estuvo allí con él, significa que estuvo allí para “establecerse”; estar con él. En Mateo 11:28 Jesús dirige sus palabras a todos los que estáis cansados y cargados. La palabra cansados utilizada aquí, se expresa como sentirse o mostrar cansancio, especialmente como resultado de un esfuerzo o falta de sueño, que es también la misma palabra que encontramos en 1 Timoteo 5:17 dirigida a los ancianos que trabajan en la predicación y la enseñanza. La palabra cargados se refiere a los que llevan una carga pesada. La noche que nuestras hijas llegaron a casa, todo estaba listo para recibirlas. Sin embargo, ellas no estaban listas para desempacarlo todo. Una de ellas necesitó alrededor de tres semanas para comprender que no tenía que volver a empacar sus cosas de vuelta a la maleta. Fue en ese entonces que comprendí que ellas buscaban un corazón compasivo que les enseñase que, así como mamá lleva sus cargas a Jesús, ellas también pueden acercarse a Él, con plena confianza de que él sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas (Salmo 147:3). Seamos madres piadosas, compasivas y listas para ayudarles a desempacar su equipaje.

3. Compasivas y listas para amar. Dios se reveló compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad (v.6), como Dios perdonador y justo (v.7) y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró (v.8). Jesús extiende su gran invitación en Mateo 11:28 con la esperanza: y yo os haré descansar. Matthew Henry comenta que: Jesús solo da esta invitación; los hombres acuden a él cuando, sintiendo su culpa y su desdicha, y creyendo en su amor y poder para ayudar, lo buscan en ferviente oración. Por lo tanto, es el deber y el interés de los pecadores cansados y cargados, venir a Jesucristo. Este es el llamado del evangelio; Quien quiera, que venga. En Romanos 5:8 dice: “Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Esta es la mayor muestra de amor y el modelo a seguir. Jesús nos hace descansar y recibir refrigerio del alma para para poder ser aptos para el trabajo que él nos tiene. Seamos madres piadosas, compasivas y listas para amar.

La respuesta de Moisés ante la revelación de Dios fue que se apresuró a inclinarse a tierra y adoró*. Jesús dijo: “…aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón”*

Mamá adoptiva, si no has conocido a Jesús, no has experimentado su compasión: listo para recibirte, listo para aliviar tu carga, listo para mostrar su amor por ti. El llamado a la maternidad a través de la adopción no es fácil, pero ningún llamado a morir a uno mismo lo es. Si te llaman hoy, ¿estás dispuesta a recibir, desempacar y amar a tus hijos así como Jesús te recibe, alivia tu carga y te ama? ¿Te apresurarás a postrarte y adorar al único Dios verdadero o harás un becerro de oro?

*Mateo 11:1
*Mateo 11:28
*Mansedumbre: Docilidad y suavidad que se muestra en el carácter o se manifiesta en el trato con piedad.
*Éxodo 34:8
*Mateo 11:29

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